6 de diciembre de 2012

Homenaje al paisaje extremeño


Con El desierto verde regresa Eduardo Moga (Barcelona, 1962) al poema en prosa como un intento de apropiarse del paisaje extremeño, que no es sino un modo de planear por sus propios paisajes interiores "sembrados de los mismos guijarros y la misma maleza que  ya he visitado en tantos libros, imaginados o acaso escritos". Los catorce poemas en prosa vienen precedidos de uno versal, la única forma de composición posible -se nos antoja-  para amar odiar en él al lenguaje:

ESTE LUGAR ES BLANCO

...Las palabras están aquí, recrudecidas,
como árboles fusilados,
                                       hijas del espasmo y del ojo,
consecuencia de la feracidad laxa con que nos resistimos a morir.
y yo estoy en ellas, aferrado a su tránsito,
sin adevertir otra cosa que lo permanente
de su fugacidad,
sin poseer otra cosa
que las aristas de su nada.
                                           No sé lo que emerge,
salvo que esa ignorancia es la realidad.
Este lugar era blanco,
como las espinas de la luz.

El desierto verde (2012).
Editora Regional de Extremadura

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